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¿Tienes tiempo para la eternidad?

1st September 2015

Enséñanos a contar nuestros días, de modo que nuestro corazón adquiera sabiduría. Salmos 90:12 (NRV)

El salmo 90 es una oración hecha por Moisés. El versículo 12 es bastante realista; Moisés parece ser muy consciente de que esta vida es pasajera y fugaz. La vida se limita a un cierto número de días, que esperamos que sean muchos para nosotros. Pero, ¿necesitaba Moisés realmente que Dios le enseñara a contar días, semanas, meses o años? Lo dudo. Entonces, ¿qué es lo que estaba pidiendo en su oración? Los niños pequeños siempre esperan ansiosos su cumpleaños porque quieren crecer cuanto antes, pero ellos apenas pueden entender lo rápido que pasa el tiempo. Cuando le pregunto a mi prima qué edad tiene, ella dice:

“Tengo 4 años... casi 5. Y cuando cumpla 6, empezaré el colegio.”

Y así es como de repente, ya no somos niños. Y durante nuestra adolescencia hacemos planes y soñamos con todas las cosas que haremos cuando “crezcamos” o seamos adultos. Justo después, muchos entran en la universidad y atraviesan los años más ocupados de sus vidas. La famosa viñeta que circula por internet que dice “Dormir, estudiar o tener vida social – sólo puedes elegir dos” no es precisamente ficción, sino que resulta bastante acertada.

Actualmente, estoy en la universidad. No puedo decir cómo serán los siguientes años de mi vida, sin embargo, he oído muchas veces de gente cercana y de confianza que una vez se tienen hijos o se empieza a trabajar, el tiempo literalmente vuela. En muchos casos la gente termina preguntándose: ¿Dónde se han ido mis días? ¿dónde se fue mi vida?

Moisés no estaba pidiendo una lección para aprender a contar. Yo creo que más bien le estaba pidiendo a Dios que le diera una verdadera perspectiva del tiempo. ¿Es posible que vivamos tan rápido, que muchas veces nos enfoquemos sólo en nuestras tareas y obligaciones diarias sin tener ninguna perspectiva de la eternidad en mente? Elena G. de White escribió:

“El valor del tiempo sobrepuja todo cómputo. Cristo consideraba precioso todo momento, y así es como hemos de considerarlo nosotros.” – Ser semejante a Jesús, 76

Nuestros talentos le pertenecen a Dios, y tendremos que dar cuenta del uso que hemos hecho de ellos, ¡incluyendo nuestro tiempo! Cada momento es precioso y cuando pasa, no se puede recuperar.

Aunque nuestros días en la tierra están contados, en el cielo no será así. Como cristianos, nuestro objetivo es adquirir el conocimiento de Dios, esparcir las buenas nuevas y prepararnos para la eternidad. La vida eterna es una promesa (1 Juan 2:25). En esta vida, a veces tenemos días desperdiciados o experiencias tristes. ¡Difícilmente puedo imaginar lo increíble que será una vida eterna llena de días felices!

Hoy te invito a vivir cada momento con un objetivo eterno en mente. Aprovecha cada uno de tus días, de manera que estén llenos de significado y sean utilizados para la gloria de Dios. Pídele a Dios la sabiduría que Moisés mismo pidió: sabiduría para poder ver más allá de las cosas pasajeras.

En tus días ocupados, da prioridad a las cosas que realmente importan, así tendrás tiempo para la eternidad.