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En mi mesilla de noche #1 | Verdad Total (Justin Kim)

19th February 2018

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Sobre mi mesilla de noche es una serie de revisiones de libros que quiere garantizar que los mejores libros sean leídos una y otra vez. Averigua más sobre la serie aquí.


Verdad Total: Liberando el cristianismo de su cautiverio cultural, Nancy Pearcey (2004).

No se trata de un libro difícil, pero se ocupa de abstractos que se encuentran en los cimientos de nuestra cultura y sociedad. Es por eso que sigo volviendo a releer esta obra de la filósofa y apologista Nancy Pearcey. Verdad Total no se ocupa de series de verdades debatidas a menudo entre denominaciones cristianas, sino que aboga por una cosmovisión bíblica y global de la verdad que la modernidad rechaza totalmente. Ella postula que "El error crucial en el liberalismo es que adopta el concepto de la verdad en dos niveles. Acepta una explicación naturalista de ciencia e historia en el primer nivel, mientras relega la teología al segundo nivel donde es reducida a la experiencia personal no cognitiva" (p.115).

En consecuencia, los cristianos, especialmente jóvenes y estudiantes parecen confinados, incapaces e incómodos de comunicar e incluso vivir sus convicciones religiosas/espirituales en público. Pearcey escribe cómo tener una cosmovisión comprensiva y consistente afecta la interacción del cristianismo en ciencia, cultura e incluso libertad en las artes. Señalando el rol del defensor bíblico, ella declara:

"Nuestra tarea es inducir a la gente a enfrentar esta contradicción —entre lo que una persona dice creer y lo que su vida entera le está diciendo" (p.111).

Desde historia a ciencia y desde arte a sexualidad no hay un tema que no esté cubierto.

En tanto esta premisa afecta a una gran variedad de disciplinas, continúo volviendo a esta obra repetidamente descubriendo nuevas percepciones, a menudo dentro de las dos siguientes categorías. Una es el sentimiento de libertad intelectual para el cristiano residente en el mundo moderno. Si bien el discurso espiritual y los valores bíblicos han sido tolerados o relegados a sectores privados, el riguroso sistema de Pearcey aboga por una libertad ideológica, y legitimidad. En segundo lugar, Verdad Total establece una clara necesidad juvenil de rellenar el vacío de enfoques bíblicos en diversas disciplinas y campos.

"El peligro es que si los cristianos no desarrollan conscientemente un enfoque Bíblico de la materia (académica), entonces absorberán inconscientemente otro enfoque filosófico. Un conjunto de ideas para interpretar el mundo es como una caja de herramientas filosóficas, llena de términos y conceptos. Si los cristianos no desarrollan sus propias herramientas de análisis, entonces cuando surjan asuntos que quieren comprender tomarán prestadas las herramientas de otro - sin importar los conceptos que se acepten de forma general en su campo o en su cultura... Incluso pueden acabar absorbiendo un conjunto completo de principios ajenos sin siquiera darse cuenta... En otras palabras, no solamente fracasamos en ser sal y luz a una cultura perdida, sino que nosotros mismos podemos acabar conformados por nuestra cultura" (p.44).

Jesús no está relegado a los recovecos privados de mi vida espiritual. El desafío puesto ante mí es el hacerlo el Señor de todo lo que hago en sociedad, de todo lo que puedo pensar de forma rigurosa e ideológica. Jesús es mi Señor no solo cuando soy un seguidor, sino también en todo mi ser e identidad como ciudadano, hombre, mortal, habitante, residente, contribuyente, padre, individuo, cliente, artista, vida, persona, ser humano, cuerpo y alma viviente.


Justin Kim sirve como asistente del director del departamento de la Escuela Sabática y editor del trimestral de jóvenes adultos para la Sede Mundial de la Conferencia General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Habiendo asistido a una escuela secundaria católica, graduado en la Universidad de Brandeis patrocinada por judíos, investigado en la Escuela de Medicina de Harvard y estudiado en el Seminario Teológico Adventista del Séptimo Día, se desempeñó como misionero, pastor, productor y cofundador del movimiento GYC. Cuatro cosas han permanecido consistentes: su amor por Dios, el afecto por su esposa Raquel y sus dos hijos Noé y Nathaniel, su adicción a comprar y leer libros buenos y reflexivos, y su odio total hacia el cilantro.