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Justificación por fe

15th June 2016

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Este año GYC Europa celebró su primer evento Focus. Focus es una conferencia local y la idea es celebrar tres conferencias en cada ubicación. La primera se llama “Viniendo a Cristo” y tiene 5 talleres. En esta serie de artículos los ponentes compartirán de forma escrita una parte de su taller con nosotros.—Editor.

Volverse justo y mantenerse justo con Dios

En el primer evento local FOCUS de GYC Europa que tuvo lugar en Stupini (Rumanía), tuve la oportunidad de presentar un taller titulado “Volverse justo y mantenerse justo con Dios”. El tema del seminario se halla inmerso en el vasto campo de la justificación por la fe. De verdad es un vasto campo, pues se nos dice que es el tema de todos los temas: “Habrá un solo interés prevaleciente, un solo propósito que absorberá todos los demás: Cristo, justicia nuestra”. — Ellen White, Hijos e hijas de Dios, 261. Cristo es verdaderamente nuestra justicia y teniendo fe en Él y sólo en Él podremos llegar a tener una relación más cercana, más profunda y más experimental con Él. Este tema es de los más bellos de todos: nos lleva en un recorrido a través de otros temas individuales que finalmente desembocan en el gran tema general de la justificación por la fe. En la presentación tratamos algunos de ellos en el siguiente orden:

  • Justificación (¿qué es?)
  • Fe (¿qué es?)
  • Antes y después de la caída
  • La voluntad de Dios y el negarse a sí mismo.
  • Pecado
  • Justificación y santificación por fe
  • Caminar con Dios de una manera práctica

Al tocar todos estos puntos los participantes pudieron ver cómo la justicia y la fe están entrelazadas y por qué.

En primer lugar, empezamos con la definición de justicia y cómo la fe está conectada a ella. Ser justo significa tener una vida pura, correctos pensamientos y sentimientos, y ser moralmente correcto. Muchos admitirán que aún no han llegado a ese punto en su vida pero la justicia no comienza por la santificación, sino por Dios declarando justo al pecador arrepentido. 2 Corintios 5:21 declara sobre Cristo: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él”. Ser justo en Cristo sólo es posible creyendo que Dios de verdad puede declararnos justos y mantenernos justos en Cristo. Esta fe la encontramos en su palabra, la Biblia, que nos da evidencias abrumadoras de las obras poderosas de Dios en favor de la humanidad tanto en el pasado como en el presente y el futuro. Debido a esta convincente evidencia el apóstol Pablo escribió: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” Romanos 10:17. Pero Cristo no sólo perdona al pecador. Él nos da también el ejemplo de su vida justa para que nosotros le sigamos (1 Pedro 2:21). Un ejemplo que nosotros no podemos seguir con nuestras propias fuerzas, pero que podemos seguir con la fuerza de Dios, como Filipenses 4:13 claramente afirma: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Esto nos permite ver que por fe podemos tener el carácter de Cristo, un carácter que es obediente y está sometido a Dios para seguir su voluntad mientras mantenemos nuestros ojos fijos en Él.

Continuando con la presentación, hablamos de lo que realmente sucedió cuando Adán pecó en el principio y el deseo que Dios tiene de renovar nuestras mentes para que podamos ser transformados y conocer su voluntad para nuestras vidas (Rom 12:2). De la misma manera, esto sólo es posible teniendo fe en que Dios puede hacer y hará lo que Él ha prometido.

También vimos que Jesús negó su propia voluntad para seguir la voluntad de Dios. De hecho, la siguiente cita muestra cuán intensa fue esta batalla:

Cristo fue puesto a prueba hasta el límite, requiriendo la fuerza de todas sus facultades para resistir la inclinación, cuando se hallaba en riesgo de usar su poder para liberarse del peligro y triunfar sobre el príncipe de las tinieblas. Satanás mostró su conocimiento de los puntos débiles del corazón humano y extendió su máximo poder para tomar ventaja de la debilidad de la humanidad que Cristo había asumido para superar sus tentaciones en beneficio del hombre. — Ellen White, Confrontation, 85.

Aun así vemos que Jesús venció en todas las áreas en las que nosotros somos tentados resistiendo estas tres tentaciones: la lujuria de los ojos, los deseos de la carne, y el orgullo de la vida. Leemos que Jesús resistió estas tentaciones y rehusó ceder a ellas:

Las tres principales tentaciones con las cuales es acosado el hombre fueron soportadas por el Hijo de Dios. Rehusó rendirse al enemigo en cuanto al apetito, la ambición y el amor del mundo. — Ellen White, La temperancia, 245.

Gracias a que Jesús venció Él pudo dejarnos un ejemplo que nosotros podemos seguir:

Y con el terrible peso de los pecados del mundo sobre Él, [Cristo] resistió la terrible prueba sobre el apetito, sobre el amor al mundo, y sobre ese amor a la ostentación que lleva a la presunción. Él resistió estas tentaciones, y venció en favor del hombre, resolviendo para él un carácter justo, porque sabía que el hombre no podía hacerlo por sí mismo.— Ellen White, Signs of the Times, 27 de mayo de 1897.

Mientras llegabamos al final de la presentación, tuvimos un claro entendimiento de que podemos ser perdonados, que podemos vencer el pecado en la fuerza de Dios, y que vivir una nueva vida en nuestro día a día es posible.

Al principio de la presentación habíamos pedido a los asistentes que escribieran en un papel los ídolos que habían permitido entrar en sus vidas. (Oseas 13:2 dice que creamos ídolos conforme a nuestro entendimiento. Salmos 115:4-8 muestra que nuestros ídolos no pueden hablar, ver, oír, oler, tocar o caminar y aquellos quienes los hacen son como ellos.) Mientras los asistentes escribían sus propios ídolos, se les dejó tiempo para orar pidiéndole a Dios fuerza para poder abandonarlos y caminar por fe con Dios. Algunos tenían por ídolos a las redes sociales, amigos, parejas, el amor a sí mismos, música y otras cosas, pero todos fueron animados a dejar de crearse ídolos y a poner su total confianza en Dios. Un hermano vino a orar conmigo mientras explicaba qué ídolos tenía en su vida y que ahora veía que podía dejarlos ir y aferrarse a Dios.

Sólo el amor de Dios puede revelar al ser humano las cosas oscuras del corazón. Aquellos pecados queridos que son sostenidos, aquellas experiencias que te atrapan y te retienen, sólo pueden ser cortados por el poder de Cristo.

Todos fueron motivados a vivir una fe práctica con Dios donde ellos puedan tener nuevas experiencias en oración, estudio personal, compartiendo su fe con otros, y fomentar hábitos que les puedan atraer más cerca a Dios diariamente.

Fue una bendición haber tenido la oportunidad de compartir este taller con aquellos que asistieron a GYC Europa FOCUS en Estupini. Espero que aquellos que asistan a los talleres de los próximos eventos FOCUS puedan experimentar “Cristo en vosotros, la esperanza de gloria” Col 1:27.

Craig Gooden es el presidente de GYC Europa.